11/05/2012

Paréntesis

A la espera de próximos proyectos, que si todo va bien se publicarán próximamente, dejo hoy unas pequeñas perlas que encontré en FútbolPrimera.es, adonde me dirigió Francisco Ortí. Así que sólo cabe agradecer a ambos la difusión del vídeo, originalmente creado por la gente de Who Ate All The Pies?

El gran Dennis, Unleashed. 120 goles en poco más de once minutos:


Y por si no fuese suficiente, 116 asistencias. Caviar.


Espero que lo disfrutéis tanto como yo. Recordar a los cracks es lo mejoooor (d'oh!).

02/04/2012

Memoria histórica

No, no voy a hablar de la Guerra Civil, tranquilos. Sólo que aquí va un artículo antiquísimo, de noviembre del pasado 2011, que cuelgo principalmente para demostrar que este blog aún no está muerto del todo, sino sólo de parranda... a la espera, eso sí, de cosas que llegarán justo antes de la Euro y que esperamos que gusten. Que gusten mucho.

Los irreductibles granata

Día de Ognissanti (Todos los Santos) en Reggio Calabria. En el estadio Oreste Granilo, la Reggina empata a cero con el Torino, pero los visitantes no han dicho su última palabra: a seis minutos del final, el argentino Bianchi habilita a su compatriota Zavagno, que centra para el remate de D’Ambrosio. 0-1, y el Torino alcanza el liderazgo en solitario... de la Serie B.
El club piamontés, popularmente conocido como Toro, no siempre ha militado en la segunda categoría del fútbol italiano. Hubo un tiempo en que el equipo granata no sólo encadenaba títulos, sino que incluso llegó a ser considerado por muchos la mejor escuadra del mundo. Pero si algo ha caracterizado la historia del Torino es una tendencia endémica al desastre: a que, en los mejores momentos, los grandes sueños se desvanezcan, borrados por un destino inexorable. “A nosotros nos basta muy poco para emerger de nuevo”, asegura Giorgio, veterano tifoso (aficionado) del Torino. “Perdimos al mejor equipo de la historia, perdimos a nuestro mejor jugador, nos quitaron el estadio... pero seguimos ahí”.

El Filadelfia, en un partido del Grande Torino en los años cuarenta
FATALIDAD. A Giorgio no le falta razón. En los años cuarenta, el club dispuso de una de las escuadras más notables del fútbol italiano: bajo el liderazgo de Valentino Mazzola, el llamado Grande Torino encadenó hasta cinco ligas consecutivas. Y seguramente hubiese ganado más (Ladislao Kubala estuvo a un paso de fichar por ese equipo, antes de recalar en el Barcelona), de no ser por un terrible accidente, ocurrido una lluviosa tarde de mayo de 1949. El equipo volvía en avión de Lisboa, donde había jugado un amistoso contra el Benfica. Normalmente, los pilotos tomaban como referencia la basílica de Superga para aterrizar en Turín, pero esta vez no fue así. La visibilidad era tan reducida que el piloto perdió la orientación y fue a chocar contra la montaña en la que se erigía la basílica. No hubo supervivientes. El club pasó de la cima del fútbol a la ruina, hasta el punto que, para cubrir sus deudas, tuvo que ceder su estadio, el Filadelfia, a la Federación italiana. Pero los desastres no acaban aquí. Cuando parecía que el equipo volvía a ser competitivo, con Nereo Rocco en el banquillo y Gigi Meroni, apodado "la farfalla (mariposa) granata", de estrella sobre el campo, la desgracia se cruzó de nuevo en el camino del Toro. Tras un partido frente a la Sampdoria, un tifoso atropelló con su Fiat a Meroni, y el sueño de volver a ganar la liga se truncó. En apenas veinte años, el Torino había perdido equipo, estadio y estrella.

El Filadelfia, en un partido de homenaje celebrado en 2005
FE INQUEBRANTABLE. Federico, un joven tifoso del Torino, nació bastantes años después del accidente de Meroni. Es consciente, no obstante, de la desventura que históricamente persigue a su club, y como buen aficionado, la hace suya. “Yo, por ejemplo”, cuenta, “recuerdo que antes el equipo se entrenaba en el Filadelfia. Nunca pude ir a verles, pero, cuando el estadio fue demolido en 1998, causó una gran conmoción”. Desde entonces, el club ha vivido ascensos y descensos, e incluso una la refundación por quiebra en 2005. “Todo habría sido distinto de no haber sido por ese episodio”, sigue Federico. “El club iba a hacerse en propiedad con el estadio Olímpico después de remodelarlo, y el proyecto incluía la reforma del Filadelfia. Ahí se tenían que construir la ciudad deportiva y el museo del club, pero...”. Pero no pudo ser. “Así es la vida”, asume Giorgio. “Ya lo dijeron los Agnelli, la familia propietaria de la Juventus: con un equipo en Turín es suficiente. Siempre nos han hecho la vida imposible. Pero nosotros seguimos”. La actitud de la afición granata se demostró una vez más en 2005, cuando, a pesar de los problemas del club, un grupo de tifosi decidió mantener arreglado el antiguo Filadelfia. Quién sabe si su tenacidad sirva para que, algún día, los sucesores de Bianchi, Zavagno y D’Ambrosio vuelvan a jugar en el Fila. Quizás, si por una vez lo permite la fatalidad, incluso vuelvan a ganar la liga. Y si no, seguirán adelante. Como siempre lo han hecho.

15/01/2012

Píldoras de realidad

Bueno, queridas damas, estimados caballeros. Ante todo, desear a todo el mundo un muy feliz 2012, que todavía no lo había hecho. Eso lo primero. Y lo segundo... bueno, la actualidad manda a pesar del ingente contenido futbolístico que está ofreciendo el nuevo año, y sobretodo a pesar de los temas que me guardo en el tintero desde hace mucho tiempo (entre ellos, un artículo que algún día sacaré sobre el futbolista universal y su significado en el Barcelona 11/12, y otro sobre el la ofensiva triangular de Tex Winter como arma de ataque en baloncesto y su relación conceptual con el fútbol de posición).

La actualidad, pues, me obliga a hablar de temas que nada tienen que ver con el deporte. Los contenidos que voy a enlazar hoy son, desde mi punto de vista, de visionado obligado para cualquier persona que desee saber por qué estamos en la situación actual. Desde el mencionado punto de vista del menda, de hecho, deberían ser de visionado obligado para cualquier hijo de vecino del mundo entero, pero en fin...

Primero de todo, os adjunto la dirección del documental Inside Job, una pieza premiada en Cannes, dirigida por Charles H. Ferguson y con narración de Matt Damon. Imprescindible para entender en manos de quién está el planeta. Lo tenéis disponible aquí, en versión original subtitulada.

Y segundo, pero no menos importante, otro documental, en este caso de los periodistas  griegos Katerina Kitidi y Aris Hatzistefanou. Bajo el título Debtocracy (Hreokratía), el film repasa las causas y los efectos de la crisis de la deuda en Grecia, un país pequeño y periférico en Europa que no obstante representa mejor que nadie las múltiples contradicciones y los graves problemas del actual sistema financiero. Os lo adjunto aquí abajo, también en VO subtitulada:


Y dicho esto, no me queda nada más que rogar a todo internauta que tenga a bien leerse estas líneas que se informe y que busque, al menos, los porqués de lo que ocurre en éste nuestro mundo, como diría un gran referente cultural de nuestro tiempo. Entiendo que no a todo el mundo le pueda interesar directamente: pero a todos nos afecta por igual, y por lo tanto todos deberíamos saberlo.

Despídome prometiendo novedades, esta vez ya futbolísticas, en forma de colaboración con viejos amigos del lugar. Será muy pronto y esperemos que tenga una acogida tan buena como el 7-7-74 que hicimos en su día.

PD: Añado post scriptum éste link, que lleva a una entrada del blog La Matrix Holográfica en la que se analizan las decisiones tomadas por el pueblo y el Gobierno de Islandia en lo referente a la crisis financiera. No tiene desperdicio alguno.

31/10/2011

Plagiaaando esperooooo...

(La sala del teatro está llena. Se hace el silencio, va a salir el presentador...)

- ¡¡Estimado público!! (gran expectación) ¡Hoy por fin voy a trabajar (gran ovación en ciernes) un poco (la ovación pierde fuelle) a base de copiar (de ovación se pasa a murmuraciones) lo que otro ha dicho, así sin más! (de murmuraciones se pasa a abucheo generalizado, ea ea ea, la gente etcétera).

(Se vacía la sala. El presentador sigue en el escenario, con su habitual cara de tonto)

- ...bueno, pues escribo para los que se han quedado amablemente en la sala a pesar de todo (imperceptibles aplausos, ahora en la sala hay menos gente que un sábado noche en una biblioteca pública). Y es que, en base a un comentario de Abel Rojas (aplauso bastante más constante que cualquiera de los que haya generado el presentador: alguna gente empieza a volver al oírlo) en el más que recomendable podcast que 38Ecos dedicó a la Jornada 9 (definitivamente, la gente vuelve en masa a la sala), he decidido intentar explicar, de una forma gráfica, lo que él ya expuso en el programa. ¡Y como viene siendo usual en este espacio, sugiero que vayamos al lío!

(Por fin un aplauso decente para el presentador, que se retira de la escena. Se abren las cortinas, se apagan las luces, se enciende el proyector...)

Detalles que permiten superioridades

El pasado 22 de octubre, a las 22 horas (una coincidencia tan curiosa como absolutamente intrascendente), se disputó en el Camp Nou el partido entre el FC Barcelona y el Sevilla FC correspondiente a la novena jornada de la Liga LFP.

El conjunto local salió al terreno de juego con un once formado por Valdés; Mascherano, Abidal, Alves; Keita, Thiago, Xavi, Iniesta; Messi, Villa y Adriano. Inicialmente, el equipo azulgrana se dispuso sobre el verde en una formación 3-4-3. Frente a ellos, la escuadra visitante, el Sevilla FC, salió con Varas; Navarro, Escudé, Fazio, Cáceres; Armenteros, Medel, Campaña, Navas; Trochowski; Del Moral. Los futbolistas del cuadro andaluz, por su parte, formaron en 4-4-1-1.

Aparentemente, ninguna de ambas disposiciones debería sorprender. El Barcelona jugaba en casa, con la obsesión propia de su Modelo de Juego de disponer de superioridad por dentro y jugar en campo contrario. Que saliese con un 3-4-3 no era ninguna novedad, puesto que ya lo había hecho en distintas ocasiones a lo largo de la temporada. Por su parte, el 4-4-1-1 del Sevilla tampoco era insólito, aunque el equipo de Marcelino soliese jugar con dos puntas. En el Camp Nou, no habían sido pocos los equipos que hasta la fecha habían ubicado dos líneas de cuatro por delante del portero, dejando un solo jugador con labores de enlace por detrás de un único punta. Cabía suponer que este último, en este caso el jienense Manu del Moral, viviría prácticamente aislado, obligado a bregar con futbolistas rivales en constante inferioridad.

Y sí, hasta cierto punto, así fue: Manu se pasó la mayoría del partido prácticamente sin apoyos. Pero lo que nos interesa en este punto, más que el Sevilla con balón, es el Sevilla sin él: y es que la posición de Trochowski, en principio el jugador de enlace, escondía un dispositivo táctico cuyo objetivo era precisamente evitar la superioridad numérica azulgrana en la zona ancha.

Veámoslo, para mayor comodidad, en distintas tomas fijas del partido. No son tan útiles como el vídeo, pero ayudarán a ilustrar el dispositivo táctico. (NOTA: para aquellos que no hayan podido ver el encuentro, cabe recomendar los completísimos índices de Rojadirecta, con una cantidad ingente de material a disposición de cualquiera que lo desee).


En esta primera toma se aprecia la disposición del Sevilla de inicio. Su formación podría confundirse con un 4-4-2, ya que si los centrales del Barcelona adelantaban su posición para sacar el balón, Manu del Moral se colocaba a la altura de Trochowski para impedir una salida limpia. No obstante, la formación real del equipo queda mejor explicada en la siguiente toma:


Aquí se distingue con claridad la posición de Trochowski, siempre por delante de la línea de cuatro del centro del campo. Su objetivo primoridal era evitar que la línea de medios mencionada tuviera que deshacerse; de algún modo, actuaba de "libre", impidiendo que el receptor del primer pase (normalmente Keita, aunque en ocasiones se ofreciesen Xavi, Thiago o incluso Iniesta, como en esta toma) tuviese una salida fácil. Hacía, pues, de quinto centrocampista, y con ello permitía a sus compañeros mantenerse formados en dos líneas por delante de Javi Varas. Las ventajas sólo podían crearse si Trochowski era superado mediante una sobresaliente acción técnica: el 4-4-1-1 se convertía en una suerte de 4-5-1, y el Sevilla disponía, por lo tanto, de superioridad numérica en el centro del campo. En la siguiente captura, el rendimiento que el cuadro andaluz le sacaba al dispositivo se percibe con aún más claridad:


Los medios azulgrana debían retrasarse si querían recibir sin oposición, y ningún futbolista del equipo local era capaz de recibir entre líneas rivales. El Sevilla esperaba en su campo, a salvo, a sabiendas de que el Barcelona no podía hacer llegar el balón a zonas de peligro.

Josep Guardiola, agudo observador, se dio cuenta del problema que le estaba creando a su equipo la posición de Trochowski, y como no podía ser de otra manera, reajustó su equipo. Con un movimiento aparentemente sencillo (menos, quizá, para Adriano, que pasó de extremo diestro a lateral zurdo en un cambio radical de posición), sustituyó el 3-4-3 inicial por el 4-3-3 clásico del Barcelona.

En realidad, lo que estaba haciendo era sensiblemente más delicado: devolviendo a su posición natural a dos laterales de tanta vocación ofensiva como Adriano y Alves, buscaba recuperar la superioridad en el centro del campo. El Barcelona pasaba de cuatro medios a cinco mediante la incorporación de los brasileños; Manu del Moral quedaba cubierto con Abidal y Mascherano; y el movimiento obligaba a Trochowski a retrasarse a la línea de medios, para cerrar los espacios dejados por los compañeros que se abrían a cubrir a los laterales azulgrana. El excelente dispositivo de Marcelino García Toral quedaba anulado mediante una no menos excelente contramedida de Guardiola, como se aprecia en la toma siguiente:


Alves y Adriano se situaban a la altura de Keita, ligeramente por detrás de Thiago y Xavi. A partir de ahí, se iban a desencadenar una serie de movimientos que terminarían con el Sevilla defendiendo delante de su portero, metidos prácticamente en el área pequeña. Pero ese detalle clave había logrado, durante los primeros 25 minutos al menos, cortocircuitar no sólo la salida del balón azulgrana, sino también su peligrosísima circulación en campo contrario. Un detalle, pues, digno de mención.

PS: El pasado viernes, 28 de octubre, tuve el placer de participar de una tertulia con los bloggers y twitteros Marc Roca (@somemarcus) y Marc Hernández (@fdeprimera). Si el lector tiene a bien escucharla, podrá encontrarla aquí. Está en catalán, eso sí.

06/09/2011

Cierta Crítica Institucional

En estos momentos, mientras me deleito (?) viendo el Finlandia-Holanda y leo el muy recomendable Calcio de John Foot, me vienen a la memoria inexplicablemente (quizás porque haciendo zapping me he encontrado con una reemisión de la pasada Supercopa de Europa, quién sabe...) las imágenes dantescas que se vieron en Mónaco hace unas semanas.

Y, a pesar de mi reticencia a entrar en temáticas no futbolísticas, no puedo evitar emitir, a título personal, una crítica bastante dura a ciertas decisiones tomadas recientemente en ciertas directivas de ciertos clubes radicados en una cierta ciudad del Mediterráneo. No te digo ná y te lo digo tó.

Línea del Tiempo

2003: Elecciones en cierto club de cierta ciudad. Gana una candidatura formada por gente joven, con un proyecto fresco y muy distinto de la línea aplicada hasta la fecha. Entre los puntos más importantes de su programa destaca la expulsión de los violentos del estadio.

2004: Una importante cadena de televisión realiza un interesante reportaje en el que se tratan, entre muchos otros temas, las amenazas recibidas por algunos directivos del club por la decisión tomada un año antes. Afortunadamente, los mencionados directivos no se retractan de la misma.

2005: Alegando desavenencias con el presidente y con la forma de trabajar de la Junta, un grupo de directivos que habían formado parte del proyecto desde su inicio presenta su dimisión.

2006: Tras un importante triunfo europeo, la directiva del club escoge un patrocinador para la camiseta... que no resulta ser una marca comercial, sino la Agencia de las Naciones Unidas dedicada a garantizar el cumplimiento de los derechos de los niños.

2010: Nuevas elecciones en el mencionado cierto club. El presidente anterior ha agotado sus mandatos y debe ser reemplazado: es elegida la candidatura liderada por un ex-miembro de la directiva original de 2003... y uno de los que había dimitido en 2005. Su elección se realiza en un clima de cierta polémica, ya que algunos de los candidatos habían relacionado directamente al ganador con facciones violentas en sus campañas electorales.

2011: Se presentan las camisetas del club para la temporada 2011/12: en la parte delantera lucirán el logo de Qatar Foundation, tras un acuerdo de patrocinio que permitirá a la entidad que nos ocupa ingresar una notable cantidad de dinero. El logo de Unicef será relegado a la parte posterior de las equipaciones, debajo del número. El acuerdo con la fundación qatarí no se ratifica en la Asamblea de Compromisarios en un primer momento, cosa que provoca cierto malestar entre la masa social del club. Finalmente, la directiva anuncia que la decisión se someterá al criterio del socio en la próxima Asamblea.

2011: Se disputa en el Principado de Mónaco un importante título europeo entre los campeones de las dos competiciones oficiales más destacadas de la UEFA. En las gradas aparecen mensajes extraños (especialmente destacable fue una pancarta en la que se reclamaba "libertad" para uno de los más destacados grupo de "ultras" del club). La UEFA decide intervenir a raíz de las bengalas aparecidas en el terreno de juego.

Yo Critico

En la línea del texto de Émile Zola, lógicamente sin la pretensión de llegar ni de lejos a la calidad e importancia del maestro francés, me permito la libertad de realizar mi propio J'accuse...!. En este caso, para evitar un plagio que no haría más que ensuciar las impolutas líneas de Zola, prefiero afirmar que Yo Critico para expresar en unas pocas líneas mi frustración con la nueva directiva del cierto club de cierta ciudad del Mediterráneo. Y es que considero que, tras conseguir relacionar directamente los valores positivos de la entidad (més que un club) con los valores positivos de Unicef; tras conseguir expulsar por fin a los violentos del estadio; y tras conseguir hacer del FC Barcelona una marca conocida a nivel mundial por una serie de características propias y diferenciales, es un error grave y denota una falta de visión estratégica considerable el renegar de los hitos alcanzados. Máxime si, principalmente, se hace por puro despecho, por una tendencia a achacar todos los problemas a la directiva anterior, y por una cierta hipocresía financiera muy propia de anteriores épocas del club (mucho menos exitosas que la actual, por cierto).

Sería realmente grave perder todo lo ganado. Mi esperanza en este punto es que sea el socio quien, libremente, decida invalidar las decisiones de la directiva y volver al status quo inicial. Quizás éste sea más beneficioso mediáticamente que económicamente, sí; pero si algo nos ha dejado claro la primera década del siglo XXI es que la imagen tiene un peso estratégico colosal, mucho mayor que los ingresos a corto plazo. Será mejor no infravalorarla.

PD: Aprovecho la tira cómica de Álex Santaló para ilustrar el texto anterior:












Traducción: Primero votaremos si seguimos con Qatar Foundation o tenemos que vender a Messi e Iniesta. Luego votaremos qué tendríamos que haber hecho con el motín del Hesperia y si queremos volver al campo de Les Corts o si ya nos va bien jugar en el Camp Nou.

16/06/2011

7-7-74: El Contexto (VI)

(viene de la entrada anterior)

El Espejo del Mundo (II)
Rinus Michels
Los inicios de Michels en el Ajax fueron prometedores, pero difícilmente se podrían haber imaginado entonces los logros posteriores: su primer cambio fue el paso de la formación en W-M, ya obsoleta, al 4-2-4 que era tendencia en el fútbol del momento. Michels potenció una generación de delanteros inicialmente formada por Piet Keizer, Sjaak Swart y Henk Groot, con la estrella ascendente de un joven Johan Cruyff: sin embargo, la construcción de su equipo de leyenda comenzaría después… y desde atrás.

El primer paso fue el fichaje de Velibor Vásovic, procedente del Partizan de Belgrado, para reemplazar al capitán y defensa central Frits Soetekouw. El movimiento levantó polémica, pero representó el auténtico tiro de salida para la nueva escuadra a nivel humano. A nivel táctico, el empate a tres en la temporada 70-71 con el Feyenoord de Ernst Happel (que se proclamaría campeón de Europa poco después) demostró de forma práctica que el 4-2-4 presentaba graves problemas a la hora de replegar. Michels reaccionó siguiendo el movimiento de Happel, retrasó a un delantero… y pasó a jugar con en el archiconocido 4-3-3, santo y seña del Ajax y de la Oranje durante años.
Vásovic, por su lado, demostró ser una pieza clave en la evolución del equipo: su habilidad a la hora de sumarse a la media en conducción significó que el Ajax podía pasar fácilmente del 4-3-3 al 3-4-3, disponiendo así de superioridad numérica en el centro del campo. Al principio, sus propios compañeros veían ese movimiento con cierta reserva, pero finalmente se acostumbraron a seguirle, y la línea defensiva empezó a adelantarse de forma coordinada. Mientras, la agresividad de otro futbolista y su capacidad para perseguir incansablemente a los rivales, incluso muy adentro del campo contrario, daba alas al equipo a la hora de salir y cerrarle espacios al oponente. Este jugador era Johan Neeskens, y su aportación permitía, en suma, realizar una presión adelantada.

Johan Cruyff
El toque final lo iba a dar el propio Michels, como no podía ser de otra forma. De la Final de la Copa de Europa de 1967 entre el Celtic y el Inter se extraía una conclusión, y es que las defensas que acumulaban gran cantidad de efectivos sólo podían ser contrarrestadas con ataques masivos. Michels tomó buena nota de ello, y decidió desarrollar métodos para superar este tipo de estrategias defensivas. Dándose cuenta de que la sorpresa desorientaba sistemáticamente a los zagueros, el entrenador ajaccied empezó a animar a sus futbolistas a intercambiar posiciones, a permutar y aparecer en zonas que originalmente no les correspondían. Con este ajuste nacía el juego de posiciones que definiría el fútbol moderno, donde es la zona y no el futbolista individual lo que determina el rol del jugador en cada situación: y como en ese momento, a toda innovación holandesa se le asignaba el calificativo Total (Arquitectura Total, Energía Total, Urbanismo Total), esta nueva forma de jugar al balompié recibió el apodo de totaalvoetbal, Fútbol Total.
Los métodos de Michels producían, no obstante, un gran desgaste, especialmente en las relaciones con los futbolistas: su método autoritario le granjeaba en ocasiones la antipatía de aquellos con quienes trabajaba, y no es extraño que una combinación entre éxitos y malas relaciones con la plantilla le llevaran, en 1971, de Ámsterdam a Barcelona. Su testigo en el Ajax lo recogió el rumano István Kovács, técnico de menos calado que se limitó a prolongar la herencia de Michels. Kovács tuvo el mérito, eso sí, de conseguir mantener al equipo en todo lo alto hasta 1973, poco antes de que la gran estrella de la escuadra, Johan Cruyff, hiciera las maletas hacia el FC Barcelona para acompañar a Michels en su periplo. Ambos tuvieron también tiempo para liderar, cada uno en su rol, la selección holandesa en la Copa Mundial de la FIFA de 1974… y el resto es historia.
Por Kj. 2011

7-7-74: El Contexto (V)

El Espejo del Mundo (I)
Willem "Pim" Mulier



¿Qué es más importante, ser el primero en hacer algo y que pase desapercibido, o ser el primero en difundirlo? ¿Vale la pena innovar si resulta que en otra parte, poco tiempo después, alguien llega a las mismas conclusiones… pero con la opción de mostrar a todo el mundo el descubrimiento? Cabe suponer que el inventor original del pressing, Victor Maslov, tendría algo que decir al respecto, porque en esencia esto es lo que pasó cuando, entre 1965 y 1974, Rinus Michels dirigió primero al Ajax de Ámsterdam y luego a la selección holandesa de fútbol.
Antes de iniciar el ensayo, cabría hacerse una idea de la situación deportiva, pero también política y social, de los Países Bajos en los años sesenta. Holanda era una nación, futbolísticamente hablando, intrascendente. El profesionalismo llegó en 1954: hasta entonces, el fútbol neerlandés no había recibido apenas influencia foránea desde que Pim Mulier importase el deporte en 1879. Entre 1880 y 1920 se fundaron y popularizaron clubes como el Feyenoord de Rotterdam, el Ajax de Ámsterdam o el PSV Eindhoven, pero el intercambio con otros países en ese periodo fue escaso, y casi podría decirse que el balompié neerlandés vivió aislado del resto del mundo. Es representativo que cuando se enfrentaron Holanda e Inglaterra en 1948, los primeros aún jugaran con el arcaico 2-3-5 que había imperado en los inicios del deporte.

En términos sociales, el país estaba cambiando. De ser una nación pequeña y aburrida, tierra gris robada al mar, Holanda evolucionaba construyendo una sociedad multiétnica y cosmopolita. El movimiento de los provos era la demostración más radical del cambio, pero en absoluto la única: no sorprende que, en 1969, John Lennon y Yoko Ono decidiesen celebrar su peculiar luna de miel en Ámsterdam. Es lógico, pues, que en ese contexto se gestaran revoluciones… no sólo culturales, sino también deportivas.
Jack Reynolds
Los orígenes del cambio futbolístico, no obstante, se remontan unas décadas atrás, hasta 1945. Fue en ese año cuando el inglés Jack Reynolds, considerado el “padre” del fútbol holandés, volvió por tercera y última vez al banquillo del Ajax de Ámsterdam: allí tuvo como discípulo a un delantero joven, alegre e imaginativo, que respondía al nombre de Marinus “Rinus” Michels, y a quien sus métodos influenciarían sobremanera. Al cabo de unos años, Reynolds cedería el testigo a Vic Buckingham: el ex futbolista británico había militado, entre otros, en el Tottenham, y aseguraba que “el kick and rush es demasiado arriesgado: la clave del fútbol es la posesión”. Aseveración que puede parecer paradójica, pero que casó fácilmente con la concepción holandesa del juego, poco marcada por el estigma ultracompetitivo de otros países y basada en el pase corto, a diferencia de otras culturas.

Buckingham entrenó al Ajax en dos periodos: el primero, entre 1959 y 1961, terminó con una Liga holandesa en las vitrinas del club de Ámsterdam; el segundo, aunque menos exitoso, se demostraría clave en el futuro de la entidad. Corría la temporada 1965-66, el equipo sufría y se acercaba peligrosamente a la zona de descenso, y la directiva se vio obligada a sustituir al entrenador. El elegido fue el antiguo pupilo de Reynolds y del propio Buckingham, Rinus Michels, que se había retirado del fútbol en 1958. Marcado por la metodología de Reynolds, Michels pasó de ser un futbolista desenfadado a un técnico que priorizaba ante todo la disciplina. Su obsesión provocaría choques con algunos de sus pupilos (le apodaron de generaal, “el general”), pero sería esta disciplina colectiva la que, combinada con la genialidad individual de sus jugadores, llevaría sus equipos a la cima del fútbol mundial.
(continúa en la siguiente entrada)